Memorial del convento se sitúa en el s. XVIII y nos presenta la historia de Baltasar Sietesoles desde el
momento en que regresa de la guerra. A partir de entonces su vida irá en paralelo de la del rey Juan V de Portugal. El punto de unión más importante entre ambos tiene lugar en Mafra, lugar dónde nació Baltasar y dónde el rey, cumpliendo una promesa, decidirá contruir un impresionante monasterio para cumplir una promesa. En lo que allí vaya sucediendo participará Baltasar cuando regrese a su pueblo tras una pionera incursión en el sector de la aeronáutica. Sí, no me equivoco. En Lisboa conocerá al padre Bartolomeu Lourenço que le introducirá en una excéntrica aventura bajo la tutela del mismo rey y que deberán mantener en el máximo secreto. No puedo olvidarme de la coprotagonista indiscutible de la novela: Blimunda Sietelunas. Se trata de una extraña mujer que le será fiel desde el principio y que cuenta con una capacidad sobrenatural que le será muy útil a Baltasar en su aventura aérea.
Para los que nunca hayáis leído a
Saramago Memorial del convento os servirá para acercaros a su peculiar estilo. Su forma de narrar destaca por una aparente sencillez pero conseguirlo requiere, lo hemos de reconocer, mucha habilidad. Por otro lado, me gustaría destacar los guiños que Saramago hace al lector. Un ejemplo lo encontramos en el siguiente párrafo: “si alguien cree que esto no tiene demasiadas dificultades es porque no ha llevado esta piedra de Pêro Pinheiro a Mafra y sólo asistió sentado, o se limita a mirar de lejos, desde el lugar y el tiempo de esta página”.
En mi opinión,
Memorial del convento es una excelente novela para comenzar a conocer a este nobel de literatura que, sin lugar a dudas, no os dejará indiferente.